martes, 16 de diciembre de 2014

Papel del trabajador social en familias respetables con psicopatologías

Como trabajador social es una responsabilidad bien grande reconocer signos que pueden presentar los jóvenes que son víctimas de un psicópata cercano a ellos, como es el caso del padre. En casos como éstos se pueden presentar problemas para identificar los mismos, ya que provienen de familias respetables, lo que dificulta la acción a seguir, porque se puede tener la disyuntiva de si la situación es real o es una rabieta de un adolescente contra sus padres. Por tal razón, es importante, cuando se tiene la oportunidad de estudiar casos como éstos, sacarle el máximo de aprendizaje posible, ya que nos puede ayudar para establecer perfiles y manejar casos similares. 


El psicópata trabaja en la mayoría de los casos de igual manera: silenciosa, calculadora y soslayadamente, engañando no sólo a la víctima, sino a las personas cercanas a su entorno. El psicópata puede llegar a ser más peligroso que un criminal común, porque puede repetir su acción una y otra vez sin ser detectado, haciéndole daño a muchas víctimas a través de toda su vida. 

Familias con psicopatologías
En la mayoría de los casos se ha encontrado que el abuso sexual producido por padres con personalidad psicopatológica se perpetra mediante un ritual repetitivo y sistemático. Dándose en familias respetables, con padres exitosos, pero con graves problemas psicológicos. Los psicópatas son personas sin conciencia moral ni remordimiento, a diferencia de los de conducta antisocial, por lo que son insensibles a contenidos emocionales y afectivos. Están limitados a identificar y procesar la afectividad en sus relaciones humanas.

Se ha establecido un instrumento de medición de psicopatía creado por el Dr. Hare, el cual ha sido estandarizado en muchos países. Mediante este instrumento se ha establecido que existen dos tipos de psicópatas: el psicópata criminal y el psicópata exitoso. El psicópata criminal es el que puede encontrarse en las cárceles, mientras que el exitoso tiene un trasfondo familiar, inteligencia y destrezas sociales que le han permitido hacer sus fechorías impunemente. En este grupo se encuentran profesionales, líderes comunitarios, personas respetables con fachada de normalidad.

Tenemos 3 casos de psicópatas exitosos: un comerciante, un abogado y un líder cívico. Los 3 psicópatas presentaban iguales rasgos de personalidad. Eran irresponsables con sus obligaciones económicas, labiosos, simpáticos, manipuladores, incapaces de lograr empatía hacia los demás o de expresar culpa o remordimiento. Todos ellos presentaban el mismo modo de operación. Seducir a sus hijas como un depredador, calculada y fríamente. Inicialmente se acercaban con cautela a sus hijas. Expresando mucho cariño y protección. Los acercamientos de índole incestuosos eran poco a poco, progresivos, nunca violentos, ni obligados, haciéndoles creer a las víctimas que ellas lo hacían voluntariamente.

Los perpetradores estudiaban a la víctima, si lo encontraban propicio hacían el acercamiento, siempre procurando estar solos y con la seguridad de no ser interrumpidos; y siempre se realizaba en el mismo lugar. Para que la víctima acceda a los acercamientos, los victimarios fueron programándolos mediante regalos, privilegios, complicidad contra su madre, tolerancia ante sus actos de indisciplina. Creando así un vínculo entre ambos de secretividad, logrando así un progreso en la gravedad de los contactos eróticos. En la mayoría de los casos las víctimas recibían regalos antes y después del acto sexual.

Las víctimas, por otro lado, fueron victimizadas desde la preadolescencia. Manteniendo el silencio y su secreto hasta que una desavenencia con su padre precipitara la denuncia de lo que ocurría. Lamentablemente, después que la víctima realiza la denuncia, su mundo se vuelve un caos. Comienzan a experimentar sentimientos contradictorios: culpa, inseguridad, desconfianza, depresión. Además experimentaban signos físicos como dolores, fatiga, etc. Llega la negación, pensando que con negarlo todo volvería a ser como antes, su familia volvería a ser feliz y todo estaría normal.

Las víctimas, como consecuencia de su trauma pueden desarrollar estados de depresión, promiscuidad sexual, conducta antisocial, el comienzo de uso de sustancias controlados y alcohol. Éstas pueden llegar a ser personas frías, calculadoras, desconfiadas, inseguras en su vida adulta.

Modelo de intervención en crisis
El trabajador social puede utilizar distintos modelos de intervención para trabajar un caso específico. Un modelo de intervención en crisis utilizado es el creado por Mathilde du Ranquet. En este modelo se utiliza al individuo, a la familia o a un grupo específico como el objeto de estudio, o sea, la población a investigarse.

El procedimiento utilizado por du Ranquet está dividido en fases
Fase Inicial:
  • Crear una relación.
  • Centrarse en la situación.
  • Percibir la realidad.
  • Organizar la acción.


Fase Intermedia:
  • Apoyarse en las capacidades del cliente y estimularlas.
  • Ayudar al cliente a tener una percepción realista de la realidad.
  • Utilizar el apoyo del entorno.


Fase de la Intervención:
  • Primer paso: creación de una relación de confianza.
  • Segundo paso: centrarse en la situación.
  • Tercer paso: que la persona vea su situación de la forma más realista posible.
  • Último paso: empezar a pensar soluciones para cada problema. Establecer límites en el tiempo. 

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